domingo, octubre 25, 2009

El final de este viaje

El final de este viaje es contrario a su inicio.
De la manera fundamental, resulta obvio.
Pero no: éste de verdad es contrario.
Es, aún más: como la vida misma.

Todo empieza no queriendo tocar tierra.
Todo termina no queriendo marchar.
Del polvo vienes y en polvo te convertirás.
La dispersión de ideas recomienza.
(Pero mi alma no da esbozos de querer aproximarse al nirvana)

El final de este viaje es el inicio de otro.
De la manera fundamental, resulta obvio.
Pero no: esta vez no tengo un mapa ni itinerario.
Varias vidas y varias historias van a mezclarse y a renacer.
¿Hacia dónde vamos?

Tengo miedo. ¿Moriremos durante este viaje?
La vida sólo da años y armas que cada día parecen de menor utilidad.
Aún no tengo lo que quiero para los demás.
Los demás aún no tienen lo que quiero.
¿Lo conseguiremos al final de este viaje?

De nuevo echaré a nadar en mares de zozobra.
Tengo miedo. Dios: ¿me perderé?
Dios: ¿Los perderé?
Ayúdenme en mi viaje. Quiero volver.
Quiero estar con ustedes, cuidarlos, quererlos.

Quiero que vivan. Quiero vivir.